domingo, 22 de noviembre de 2009

viernes atìpico

Desde el primer rayo de sol que vi, supe que, no sería un buen dia no me preguntes porque, ni como sabía .Simplemente lo sabía.
Al despertar no escuché muchos ruidos, ni tampoco un silencio penetrante, todo era demasiado tranquilo, demasiado anormal. Al bajar a la cocina y comer un poco de cereal con leche, descubrí a un papel sucio y viejo, intentando imitar a una carta, que decía:
"Fabito nos fuimos a la playa, allí te quedan cinco dólares y lo que hay en la refreí para que almorcés, te quieren tu mámate abuela y tu hermana",(En realidad eso fue lo más normal del día).

Minutos después habiendo comido mi cereal, y leído ese intento de carta, hice lo mejor que se puede hacer un viernes por la mañana, en el que no tienes compromisos ,ni estudios, ni trabajo,! nada!.Lo que hice fue dormir, en realidad no me gusta dormir, simplemente es el hecho de saber que todos están, sumergidos en su monotonía, y que yo con un acto tan simple, y natural, estoy rompiendo con ese circulo vicioso, anqué he de reconocer que después de dormir 4 horas, desde las 8 hasta las 12; me sentí un poco sucio e inservible, y como buen ser humano, me arrepentí de no haber hecho otra cosa. Desee poder retroceder el tiempo y cambiar el hecho de que dormí cuatro horas, y que no hice otra cosa, como escribir algo, o leer un libro, como sea no fue así.

al despertarme tipo 12 :00(la verdad no recuerdo, la hora exacta),el día seguía teniendo esa extraña calma anormal; sin embargo los rayos solares eran más fuertes, como si el sol también estuviera enojado, con el hipócrita clima. Mientras tanto yo, había sufrido su enojo y me encontraba bañado en sudor ,empapado, como un adolecente virgen ,ante un prostituta, radiante y lujuriosa, así me encontraba. De pronto, me comenzó ha invadir esa sensación desesperante de tener el cuerpo pegajoso.

Supongo que esa mañana, el Dios de los responsables me castigó.
ya que al despegarme, de mi húmeda camada(hoy húmeda de sudor),escuché la agonía del chorro
ese sonido inconfundible, que nosotros los "sin cisterna" conocemos de memoria; el agua se había ido,(malditas cisternas, que permiten un gasto peregne del recurso agua).

Sudado, desesperado e incluso un poco mareado, no supe que hacer, me encontraba con la dualidad, que si me desnudaba para no tener el sudor de mi ropa, o si me dejaba la ropa y fingía, que el sudor era agua y me imaginaba haberme bañado con ropa.
Sinceramente no me agradaba ninguna de las dos, quería bañarme!